PROPIEDAD HORIZONTAL: DE NEGOCIO INMOBILIARIO A COMUNIDAD DE VECINOS

Imagen de Dr. Osvaldo Loisi
18 Ago 2013 - 21:36
42300 lecturas
28 comentarios
Opine sobre este artículo
Imprimir

Cuando se discutió en el Congreso Nacional la Ley de Propiedad Horizontal 13512, uno de los diputados que la proponía, expresó que confiaba en que la población se adaptaría a esa nueva forma de propiedad y convivencia que la nueva institución introducía. Sin embargo, hoy, a 65 años de su entrada en vigencia, la mayoría de los propietarios de unidades funcionales aún ignoran qué es la propiedad horizontal.

El caso no sería tan trascendente, a no ser por las dramáticas consecuencias que la indiferencia generalizada de los consorcistas por mantener en forma sus edificios acarrea: derrumbe de frentes y balcones y trágicos accidentes, como el reciente de Rosario, por deficiencia de las instalaciones del servicio de gas.

Sin ánimo de exculpar a los directos responsables de cada siniestro en particular, es conveniente ampliar la óptica y descubrir las verdaderas causas del manifiesto desinterés de los vecinos por conocerse, reunirse y resolver los problemas humanos y edilicios que se suscitan, como verdaderos dueños.


Lamentablemente, la propiedad horizontal ha nacido como un negocio inmobiliario más, quedando en el olvido el elemental deber de ilustrar a quien compra una unidad funcional, de los verdaderos alcances de la compraventa que llevan a cabo. En otras palabras, se debe leer y explicar a cada comprador el texto del Reglamento de Copropiedad y Administración del edificio al que pertenece el departamento o local que adquiere. Este instrumento, sin duda central en el sistema de propiedad horizontal, especifica los derechos y las obligaciones de los propietarios, y también de quienes los vayan a administrar. Determina la forma en que éstos deben ser remunerados, el régimen de asambleas, cómo se vota en ellas, cómo cada propietario puede llegar a promover reuniones especiales cuando el caso amerite, etc., etc. Es fundamental que cada comprador se instruya acabadamente del contenido del Reglamento antes, o en el momento de formalizarse cada venta.

Sin embargo, en la práctica ello no es así, y a decir verdad, la responsabilidad por dicha ignorancia recae sobre los Escribanos, quienes están legalmente obligados a explicar a las partes detenida y exhaustivamente la naturaleza del acto jurídico que se realiza en su presencia y del que dan fe. Salvando pocas y loables excepciones, por lo general, los notarios no otorgan demasiada importancia al Reglamento de Copropiedad y Administración, por lo cual, el comprador sale de la Escribanía con la idea de que podrá gozar de su propiedad del mismo modo como si fuese una casa, y la esperanza de ser molestado lo menos posible con exigencias tales como asistir a asamblea para resolver problemas comunes.

Lo más triste de todo eso, es que sólo cuando sufre algún conflicto el propietario se anoticia de la existencia de un Reglamento que le incumbe y se decide a leerlo. Es lamentable decirlo, pero esa es la verdad.

Sirvan estas líneas para llamar cordialmente la atención de nuestros primos, los escribanos, para que por medio de los Colegios Públicos que los agrupan adopten las medidas del caso, obligando a cada notario interviniente a explicar de manera cabal la naturaleza de una compraventa sometida a la ley 13512. Tal vez con esa medida comencemos a darnos cuenta que los consorcios no deben ser simples grupos anónimos nacidos por agregación, sino comunidades de vecinos que aspiran a vivir en paz y con una mejor calidad de vida.


Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal

[email protected]

[email protected]

Montevideo 764 piso 11 A y C, Ciudad de Buenos Aires [ mapa]
4811-9836 || 4816-5111

Sugerencias sobre el sitio? Contáctese con nuestro webmaster

Fundación Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal

emails:
[email protected]
[email protected]

Montevideo 764 piso 11 A y C, Ciudad de Buenos Aires

4811.9836
4816.5111


Sugerencias sobre el sitio? Contáctese con nuestro webmaster