Contenido para:
Todo el pa铆s

Hay abandono de trabajo y despido con causa, cuando el trabajador intimado a retomar tareas por alta m茅dica, no concurri贸 a prestar servicio por manifestar afectada su salud, lo que no demostr贸

196 personas leyeron esto
comentaron al pie
Versi贸n para imprimir
Publicado el
Fecha del Fallo: 15-7-2022
Partes: BOTRON JOSE MANUEL C/ CLADD INDUSTRIA TEXTIL ARGENTINA S.A. S/ DESPIDO
Tribunal: C脕MARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA X


(parcial)Buenos Aires, El Dr. LEONARDO J. AMBESI, dijo: I.- Llegan los autos a conocimiento de esta alzada a prop贸sito del recurso de apelaci贸n que, contra la sentencia Nro. 7591, interpuso el actor mereciendo la respectiva r茅plica. Asimismo, el letrado de la demandada recurre los honorarios del perito contador por altos, haciendo lo propio la experta contable Verdoljak, por entenderlos reducidos II.- Cabe agregar que ante la conexidad de los temas en debate, se orden贸 la acumulaci贸n a estas actuaciones de la causa N潞 14.318/2012, autos 鈥淏otron Jos茅 Manuel c/ Cladd Industria Textil Argentina S.A. s/ cobro de salarios鈥, en tr谩mite por ante el Juzgado del Fuero N潞30 (art. 44 LO, ver fs. 529).

III.- El actor se agravia por cuanto la sentenciante de grado rechaz贸 en lo sustancial la acci贸n al entender justificado el despido dispuesto por abandono de trabajo. Argumenta el recurrente que la demandada, cuando intimo al trabajador a retomar tareas, estaba anoticiada de la imposibilidad de prestarlas al encontrarse enfermo, resalta que no se reincorpor贸 cuando el facultativo de la empresa le otorg贸 el alta m茅dica porque no estaba en condiciones f铆sicas de hacerlo, y as铆 lo hizo saber por la misiva del 23/04/10. Impugna que se hubiera notificado de la carta documento del 19/03/2010 en tanto no fue entregada al destinatario por 鈥渄irecci贸n insuficiente鈥. Denuncia contradicci贸n en el fallo en tanto condena a la demandada a abonarle los salarios por enfermedad pero sin embargo lo tiene por incurso en abandono de trabajo. Por otra parte, se agravia por el despido abusivo y desproporcionado dispuesto ante la mora de la demandada de abonar los salarios. Apela el rechazo del agravamiento indemnizatorio reclamado con sustento en los arts. 1 y 2 de la ley 25.323. Cuestiona la condena a la entrega de los certificados de trabajo debido a que no se formula menci贸n de la verdadera fecha de ingreso acreditada (25/01/2007), solicitando se aclare. Apela el rechazo del reclamo por da帽os y perjuicio por mobbing y da帽o moral. En otro orden, recurre la base salarial utilizada por la 鈥渁 quo鈥. Por 煤ltimo, cuestiona la imposici贸n de costas y la regulaci贸n de honorarios a la parte actora por bajos y por altos los regulados a la demandada y a los peritos contadores,

IV.- Arriba firme a esta instancia que la relaci贸n laboral fue extinguida por decisi贸n de Cladd Industria Textil Argentina S.A, quien despidi贸 al actor el 17/05/2010 en los siguientes t茅rminos 鈥淣o habi茅ndose presentado a trabajar, no obstante nuestras intimaciones efectuadas por cartas documentos 0062822253, 064377191 y 099266837 de fechas 16/03/2010, 29/03/2010 y 28/04/2010, respectivamente, hacemos efectivo apercibimiento formulado oportunamente y lo consideramos incurso en abandono voluntario de puesto por su exclusiva culpa, haberes legales y certificaci贸n de servicios a su disposici贸n en termino de ley en sede de nuestra empresa鈥 (ver fs. 116 e informe de correo de fs. 336) El actor, por CD de fecha 20/04/2010, es decir una vez extinguido el v铆nculo, denunci贸 la negativa de la empresa a recibirle los certificados m茅dicos e 铆ntimo a que se le abonen los salarios por enfermedad adeudados desde marzo 2010, diferencias salariales y horas extras. Tambi茅n, interpel贸 a regularizar el contrato de trabajo en los t茅rminos del art. 1 de la ley 25.323 (ver fs. 265 e inf. de correo de fs. 282) En esas condiciones y en primer t茅rmino, quedaba a cargo del quejoso demostrar (conf. art. 377 CPCCN) que efectivamente justific贸 sus ausencias ante la imposibilidad de prestar servicios por razones de salud, ya que en aquel incumplimiento la demandada finc贸 su decisi贸n rupturista .Ahora bien, en este contexto, el planteo recursivo pese al esfuerzo argumental desplegado, resulta insuficiente para modificar lo resuelto en primera instancia. En efecto, en lo principal el apelante cita jurisprudencia que estima aplicable pero no conecta v谩lidamente los criterios con el caso que aqu铆 se trata, lo cual no constituye t茅cnicamente un 鈥渁gravio鈥.

Por otra parte, cabe resaltar lo manifestado por la Sra. Jueza a quo, en cuanto a que, luego de analizar la testimonial 鈥, tuvo por cierto que 鈥溾l accionante se present贸 ante el m茅dico de la empresa y que 茅ste lo trat贸 de mala manera y no le justific贸 los d铆as de ausencia. Es preciso se帽alar que el propio m茅dico de la empresa (鈥.) compareci贸 a fs. 343 del Expte. N掳 14318/2012 y declar贸 que el actor se atendi贸 entre marzo y abril de 2010 aduciendo que ten铆a c贸licos renales, pero que ello no se constat贸 cl铆nicamente. El testigo se帽al贸 que el actor 鈥渘o ten铆a signolog铆a compatible con un c贸lico renal, lo que nunca le present贸 fueron estudios y certificados no recuerda, se refiere a ecograf铆as, urograma excretor, an谩lisis de laboratorio.鈥.

Destaco que la declaraci贸n del testigo 鈥..no mereci贸 impugnaci贸n de la parte actora, por lo que considero que, t谩citamente, consinti贸 su contenido鈥(ver fallo). A lo dicho cabe agregar que, m谩s all谩 de la impugnaci贸n que se efect煤a reci茅n en el recurso a la declaraci贸n de 鈥., el hecho de que los testigos tra铆dos a juicio por la demandada fuesen sus dependientes, no invalida per se sus dicho, sino que los lleva a ser ponderados de manera m谩s estricta. Y en el caso de autos, el deponente tuvo conocimiento directo en el marco del ejercicio de control previsto en el art 210 de la LCT.

Por lo dem谩s, el quejoso no rebate adecuadamente el fundamento que llev贸 a la sentenciante a considerar que鈥溾o ha acompa帽ado en el Expte.15041/2011 ning煤n certificado m茅dico que acredite que no se encontraba en condiciones de prestar tareas entre el 12.03.2010 y el distracto acaecido el 17.05.2010. Tampoco los certificados acompa帽ados en el Expte. N掳 14318/2012 acreditan que el accionante hubiera estado imposibilitado de prestar tareas en el periodo indicado precedentemente, dado que la mayor parte son posteriores incluso a la fecha del distracto y, de todos modos, su autenticidad y contenido fue expresamente desconocida por la parte demandada y el actor no los respald贸 con ning煤n otro medio probatorio como podr铆a haber sido la prueba informativa a los institutos m茅dicos o la declaraci贸n testimonial de los propios profesionales鈥︹.

Por todo ello, su argumentaci贸n se encuentra lejos de constituir un agravio en las condiciones requeridas por el art. 116 L.O. En este marco, la ausencia de toda prueba que permita tener por acreditado que comunic贸 dicha circunstancia a su empleadora es lo que brind贸 andamiento al despido dispuesto por la accionada en los t茅rminos del art. 244 de la LCT. Frente ello, el quejoso no arrim贸 elemento probatorio alguno que demuestre las circunstancias f谩cticas que invoc贸 en ese punto. As铆, n贸tese que en el reiterado cuestionamiento de que no se hubiera notificado de la invocaci贸n del art. 21 del CCT 500/07 y la intimaci贸n a retomar tareas por la falta de entrega de las piezas postales en cuesti贸n, no se precisa ninguna pauta o cr铆tica fundada al respecto, por lo que la queja no trasunta m谩s que una mera discrepancia con lo resuelto en origen y a resultas del intercambio telegr谩fico (remiti茅ndome a la enunciaci贸n descripta en el fallo), ha sido responsabilidad del actor, por lo que las consecuencias de tal proceder no pueden ni deben recaer sobre la demandada.

S贸lo restar铆a agregar, en este punto, que no debe confundirse la facultad del empleador para realizar el control m茅dico previsto por el art. 210 de la LCT, con la obligaci贸n del trabajador de dar aviso, en la primera oportunidad que pueda, de la enfermedad o accidente y el lugar donde se encuentra (conf. art. 209 LCT).

El aviso no justifica la raz贸n de la ausencia, pero permite activar el procedimiento contemplado en la especie. Ante ello, la omisi贸n de prueba sobre esta comunicaci贸n es la que, fatalmente, define la improcedencia del agravio. En suma, a tenor de lo expuesto, corresponde confirmar el fallo en el aspecto aqu铆 analizado.

V.- Teniendo en cuenta la decisi贸n adoptada, se torna abstracto el tratamiento de los agravios referidos al rechazo del incremento de los arts. 1 y 2 de la ley 5323.

VI.- Respecto del planteo vertido en torno a la procedencia de la condena a la demandada de acompa帽ar los certificados de trabajo, corresponde mantener lo decidido en la instancia anterior, toda vez que, como se afirmara en el pronunciamiento bajo revisi贸n, el actor ingres贸 servicios para la demandada a principios del a帽o 2007. En este contexto, la decisi贸n adoptada en la anterior instancia en el sentido鈥渉acer entrega de los certificados de servicios y remuneraciones previstos por el art. 80 de la LCT, de conformidad con lo aqu铆 resuelto鈥︹(el subrayado es propio), resulta suficientemente claro. En el marco descripto, se ratifica el fallo en el agravio aqu铆 considerado.

VII.-. Respecto al rechazo del reclamo por da帽os y perjuicios por mobbing y da帽o moral, el escrito recursivo trasunta una mera discrepancia que no logra conmover los fundamentos de la decisi贸n apelada del modo exigido en el art. 116 de la LO. De conformidad con los criterios adoptados por el Tribunal, el acoso laboral conocido por el uso del vocablo ingl茅s 鈥渕obbing鈥 (del verbo 鈥渢o mob鈥 que significa hostigamiento o acoso) se configura cuando una persona o grupo de ellas, de modo repetitivo y sistem谩tico, adopta una conducta hostil o arbitraria contra el empleado para disminuirlo o desprestigiarlo en el 谩mbito de la empresa con la finalidad o intenci贸n de que abandone el empleo o acepte una disminuci贸n en las condiciones de trabajo o sea eliminado del cargo que ocupa.

All铆, es necesario diferenciar lo que constituye acoso de lo que son las tensiones ordinarias que subyacen en toda comunidad de personas de las que no se encuentra exento el entorno laboral. Es decir, no todas las situaciones que revelen un conflicto entre un trabajador y su superior jer谩rquico puede calificarse sin m谩s como acoso moral (ver S.D. N掳 16.626 de esta Sala X del 26/05/2009 鈥渋n re鈥 鈥淏ayley Bustamante Lilia Mar铆a c/AbeledoGottheil Abogados SC y otro s/despido", entre otras).

La presencia de una situaci贸n de 鈥渕obbing鈥 con consecuencias jur铆dicas requiere entonces la verificaci贸n de un reiterado y regular proceder perverso y adem谩s que tenga la finalidad de segregar o eliminar al acosado de la comunidad de trabajo. Sobre tal base, examinadas a la luz de la sana cr铆tica las constancias probatorias obrantes en autos, se estima que no hay prueba que evidencie la situaci贸n de maltrato, repetitivo y sistem谩tico antes mencionado, y mucho menos la finalidad peyorativa antes indicada.

Rep谩rese en que las declaraciones testificales a las que alude el apelante para procurar la revisi贸n de lo decidido resultan insuficientes para tener por acreditados los extremos requeridos para la viabilidad de la pretensi贸n; m谩xime que en su memorial introduce argumentos que no fueron expresados en el inicio donde el planteo es por dem谩s escueto y sin otro desarrollo que la invocaci贸n de un porcentaje del reclamo (art. 65 LO). Tales deficiencias no pueden ser subsanadas por lo expresado en la queja y conducen a la desestimaci贸n del cuestionamiento.

VIII.- La misma suerte correr谩 la queja interpuesta en relaci贸n a la base de c谩lculo del monto de la liquidaci贸n, receptadas por la se帽ora juez 鈥渁 quo鈥 m谩s lo hace sin aportar argumentos de peso que permitan modificar lo decidido, dado que en este punto recurrente se limita a consignar sumas sin siquiera precisar cu谩les ser铆an los conceptos que corresponder铆a incluir (art. 116 LO).

IX.-. Distinta ser谩 la direcci贸n que se seguir谩 en materia de costas. Sin perjuicio del criterio delineado en los considerandos previos, se estima que las circunstancias ventiladas en el litigio pudieron generar en el accionante la convicci贸n de reclamar con mejor derecho, por lo que se har谩 lugar al agravio, estableci茅ndose las mismas en el orden causado (cfr. art. 68, 2do. p谩rr., CPCCN).

X.- En lo que hace a los honorarios profesionales fijados en origen a la representaci贸n y patrocinio de la parte actora, demandada y peritos a tenor de la calidad, extensi贸n y m茅rito de los trabajos desarrollados, se considera que los emolumentos resultan adecuados, por lo que se propicia su confirmaci贸n (art. 38 LO y ccds. normas arancelarias)

XI.- En lo que hace esta sede, corresponde establecer las costas en el orden causado (art. 68, segundo p谩rrafo, CPCCN) y regular los honorarios de las representaciones letradas de las partes, por las tareas cumplidas en esta instancia, en el 30% respectivamente, de lo que les corresponda percibir por los trabajos desarrollados en la etapa anterior (art. 38 de la LO y ccds. ley arancelaria).

En consecuencia, de compartirse el presente voto, corresponder铆a: 1) Confirmar el pronunciamiento bajo revisi贸n en lo principal que ha sido materia de recursos y agravios, con excepci贸n de las costas, que se imponen en el orden causado (art. 68, 2do. p谩rr., CPCCN); 2) Imponer las costas de alzada por su orden (art. 68, 2do. p谩rrafo, CPCCN); 3) Regular los honorarios de la representaci贸n y patrocinio letrado de las partes actora y demandada, por su actuaci贸n en esta alzada, en el 30% respectivamente, que ser谩 calculado sobre lo que les corresponda percibir por las labores desempe帽adas en la etapa procesal anterior (art. 38 LO y ccds. ley arancelaria).

El Dr. DANIEL E. STORTINI, dijo: Por compartir los fundamentos del voto precedente, adhiero al mismo. El Dr. GREGORIO CORACH, no vota (art. 125 LO). Por lo que resulta del acuerdo que antecede, el Tribunal RESUELVE:

1) Confirmar el pronunciamiento bajo revisi贸n en lo principal que ha sido materia de recursos y agravios, con excepci贸n de las costas, que se imponen en el orden causado (art. 68, 2do. p谩rr., CPCCN);

2) Imponer las costas de alzada por su orden (art. 68, 2do. p谩rrafo, CPCCN);

3) Regular los honorarios de la representaci贸n y patrocinio letrado de las partes actora y demandada, por su actuaci贸n en esta alzada, en el 30% respectivamente, que ser谩 calculado sobre lo que les corresponda percibir por las labores desempe帽adas en la etapa procesal anterior (art. 38 LO y ccds. ley arancelaria).

C贸piese, reg铆strese, notif铆quese, oportunamente, c煤mplase con lo dispuesto en el art. 1 de la ley 26.856 y con la Acordada de la CSJN N潞 15/2013 y devu茅lvase. Firmado por: MARTIN PABLO SCOLNI, SECRETARIO DE CAMARA //Firmado por: DANIEL EDUARDO STORTINI, JUEZ DE CAMARA -- LEONARDO JESUS AMBESI, JUEZ DE CAMARA///

® Liga del Consorcista

Tags: laboral,

SUSCRIPCI脫N GRATUITA
Todas las novedades en Propiedad Horizontal