Contenido para:
Todo el país

SEGURIDAD: QUÉ SE LE DEBE EXIGIR AL ADMINISTRADOR PARA QUE EL ENCARGADO VIGILE EFECTIVAMENTE LA PUERTA DE ACCESO AL EDIFICIO

 
75746 personas leyeron esto.
Versión para imprimir
Publicado el
Escribe


Garita de Policía - 1941: Esquina de José María Moreno y Rivadavia (click en la imagen para ampliar)Garita de Policía - 1941: Esquina de José María Moreno y Rivadavia (click en la imagen para ampliar)
Si bien pareciera que los argentinos, tristemente, nos estamos acostumbrando a convivir con hechos delictivos, cada vez que un caso particularmente violento o grave azota las noticias, se reinstala en el tapete cotidiano el tema de la inseguridad.
Nuevamente nos encontramos leyendo o escuchando consejos para prevenir asaltos brindados por la policía, publicidades de empresas que ofrecen sus servicios de vigilancia o servicios de instalación de cámaras de seguridad, etc.


No es mi intención hacer una enumeración de consejos de seguridad aquí, que posiblemente la Policía Federal esté en mejores condiciones de brindar, sino, muy por el contrario, me permito hacer dos comentarios concretos, uno dirigido a los administradores de consorcios, y el otro, en realidad, al Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos.


El primero es de implementación rápida y posiblemente dé resultados visibles en lo inmediato.
El segundo, como todo lo relacionado con pedidos concretos de la ciudadanía al Estado, dependerá, para su implementación, de una larga serie de factores y cuestiones burocráticas, finalmente ajenas al ciudadano que paga impuestos para mantener todas esas superestructuras y los sueldos de todos esos funcionarios.



¿Dónde está el Encargado?


El Art.
23 del Convenio Colectivo de Trabajo del personal de encargados establece las obligaciones de dicho personal.
Es conveniente, recordar lo que indican tres incisos de dicho artículo:


El personal deberá vigilar la entrada y salida de personas del edificio, impidiendo sin excepción alguna la entrada de vendedores ambulantes, promotores y/o similar y el estacionamiento de personas en las puertas de acceso a espacios comunes.
(Inc.
10)


El personal deberá acatar las órdenes que le imparta el Administrador, las que deberán ser fijadas en un Libro de Órdenes rubricado por la autoridad competente, el que permanecerá en poder del Administrador con la obligación del encargado de notificarse recibiendo una copia de lo expuesto en el mismo, pudiendo hacer los descargos que estime conveniente.
(inc.
13)


El Administrador del Consorcio se halla facultado para indicar el lugar donde deberán hallarse a disposición los empleados comprendidos en la C.C.T.
Vigente cuando no se encuentren prestando tareas efectivas.
(inc.
18)


En función de lo arriba indicado, cabe concluir lo siguiente:


1.
Para reclamarle al personal el incumplimiento de sus tareas, o de su horario, ello debe estar detallado y expresamente indicado en el Libro de Órdenes.
Muchos Administradores ni siquiera llevan dicho libro.


2.
El personal tiene como obligación la tarea de vigilar la puerta de entrada (de ahí que originariamente dichos empleados se llamaban porteros).
Inclusive el personal tiene la especial obligación de impedir el estacionamiento de personas en las puertas de acceso al edificio (y en su caso llamar a la policía).


3. De no indicar nada concreto el Libro de Órdenes el Encargado debe estar a disposición donde a él le parezca pertinente, por ejemplo en su propia vivienda.
Es decir, debe quedar a disposición, pero si el Administrador no le indica DÓNDE, puede estar en cualquier lugar dentro del edificio.


Es por ello que si el administrador no lo hace por iniciativa propia, los propietarios deberán exigirle la compra de dicho Libro de Órdenes, y la inclusión en el mismo, no sólo del horario de trabajo y de las tareas concretas a cumplir, sino el lugar específico donde el personal deberá estar a disposición, que debido a su obligación de vigilar la puerta de acceso al edificio, debería ser el Hall de Entrada.


Por supuesto que si se pretende que el personal esté en la entrada durante varias horas seguidas, deberá tener un lugar apropiado donde sentarse.
De no hacerse de esta forma, el empleado, como decíamos, podrá “encontrarse a disposición” en su vivienda, por ejemplo., que es lo que ocurre en la mayoría de los edificios.



Volver al Vigilante de la Esquina


Actualmente la Policía Federal, brinda consejos varios de seguridad para los vecinos.
Dichos consejos son útiles, naturalmente, puesto que no está demás que cada uno, dentro del radio de su participación, coadyuve a evitar las situaciones inseguras que den ocasión a la ocurrencia de delitos.
Pero ello sólo no alcanza.
Tampoco alcanza incorporar más oficiales, ni más tecnología, evidentemente.


Personalmente jamás vivencié al legendario “vigilante de la esquina” puesto que mi niñez y adolescencia se desarolló ya con la vuelta a la democracia, donde dicho personaje había desaparecido (por lo menos en mi barrio jamás lo vi).
Sin perjuicio de ello, noticias como la del fallecimiento del teniente Aldo Garrido, de San Isidro, que un matutino tituló como “el último vigilante de la esquina”, traen a mi mente memorias prestadas de otras épocas, donde esos vigilantes queridos y respetados por los vecinos, tenían a su cargo cuidar determinadas manzanas cada uno.


¿Qué ocurrió con esta figura legendaria? Dónde están los oficiales del orden? Probablemente muchos de ellos se encuentren “custodiando” a altos funcionarios, esos mismos que públicamente minimizan el grave impacto de la inseguridad creciente que sufrimos todos los días.
Dichos funcionarios, en lugar de contratar seguridad privada, hacen uso de los agentes que debieran estar en la calle.
Mientras tanto, es la ciudadanía, pagadora de impuestos, la que debe, además, sufragar gastos adicionales para cubrir privadamente la seguridad que constitucionalmente el Estado debe brindar.


La inseguridad no es un invento, ni una sensación, ni una idea vaga.
La inseguridad se vivencia todos los días, al entrar o salir del edificio, con miedo a ser asaltados, al caminar por las calles con la cartera aferrada temiendo arrebatos, al cruzar las calles, viendo en cada persona subida a una moto a un posible asaltante.
Aquellos que por estar bien cuidados por los oficiales de policía que paga la ciudadanía desconocen, por no vivenciarlo en carne propia, que el estado de inseguridad es creciente, deberían, cuando menos, escuchar el clamor popular


No pretendo dar a entender que con las dos sugerencias aquí indicadas, se solucionará integralmente el problema, pero sin perjuicio de otras medidas que puedan tomarse al respecto, la seguridad bien entendida, empieza por un sereno debate de ideas para encontrar soluciones concretas, aquí y ahora.

® Liga del Consorcista

Tags: propiedad horizontal, laboral, encargados / servicio de limpieza / servicio de vigilancia, seguridad, seguridad,

SUSCRIPCIÓN GRATUITA
Todas las novedades en Propiedad Horizontal
 
NOVEDADES RECIENTEMENTE PUBLICADAS
 EMERGENCIA HÍDRICA- Prórroga- Decreto 261/2022
19-5-2022 | legislación | Nacional
 Cortar internet generando perjuicios, se debe indemnizar
16-5-2022 | jurisprudencia | Río Negro